"Pequeños secretos de la vida en común"

PEQUEÑOS SECRETOS DE LA VIDA EN COMÚN

La vida en común está compuesta por pequeños detalles que lo llenan todo, lo que José María Contreras llama “secretos”. El autor parte de que la relación hombre-mujer no resulta fácil y explica que la convivencia seguirá siendo complicada si no pensamos en cómo mejorarla. Su propósito es, precisamente, hacernos pensar.


Explica así que compartir la vida es un proyecto con vocación de permanencia, por lo que es importante elegir bien, saber distinguir lo efímero y lo fundamental, y tener claro que quizá no seamos capaces de cambiar a la otra persona, pero sí podemos cambiar nosotros. Resulta fundamental entender que el amor no existe per se, hay que esforzarse, porque más que un sentimiento es un acto de voluntad. Contreras también se adentra en los secretos de la sexualidad, que entiende como una relación entre personas, no entre cuerpos, abierta al ser, de modo que se llega a plantear si “la separación radical de la sexualidad y la apertura a la vida” no será una “bomba de relojería en la relación”.

Se dedica más adelante a reflexionar sobre los hijos y el hogar, donde se ama y se aprende a amar. Y ante la excusa tan manida de la falta de tiempo, el autor nos recuerda que cuando se tiene interés, se tiene tiempo, y que cuando los hijos son más importantes que los vecinos, el qué dirán, los posibles estados de ánimo pasajeros o la pintura de la casa, el tiempo que no se tenía aparece. Es importante, claro está, la casa, pero sobre todo importan los que viven en ella. A juicio de Contreras, esta es la auténtica ecología, ya que el hogar conforma el ambiente en que se mueven nuestros hijos.

El libro concluye revelando algunos pequeños secretos de la vida en común y con una mirada esperanzadora. “Quizá –explica– la vida no sea muy larga, pero es muy ancha”. El ensayo de Contreras es, como todos los suyos, ligero y profundo; toca la realidad y nos eleva, descubriendo la riqueza de la vida en común.